

Tempura de alcachofa, romescu y cerveza negra
Material Necesario
- Bol
- Colador de malla
- Robot de cocina
- Cazo
Ingredientes
Alcachofa confitada
- 1 – 2 und Alcachofas
- 200 gr Aceite de oliva 0,4
Tempura de cerveza negra
- 60 gr Harina pastelera
- 40 gr Trisol
- 2 gr Bicarbonato
- 3 gr Sal
- 100 ml Cerveza negra
Romescu navarro
- 200 gr Avellanas
- 30 gr Carne de pimiento choricero
- 2 gr Comino
- 100 gr Pimientos del piquillo
- 0,5 gr Cayena en polvo
- 15 gr Tomate en polvo
- 3 gr Pimentón ahumado
- 15 gr Pan tostado
- 4 cabezas Ajos
- 200 ml Vinagre de sidra
- 200 ml AOVE
- 3 gr Sal
- 1 gr Pimienta negra
Jarabe de cerveza y alcachofa
- 1 l Cerveza negra
- Hojas de alcachofa
- 130 gr Glucosa
- 25 gr Azúcar
Elaboración
Alcachofa confitada
- Limpiar las alcachofas y guardar las hojas sobrantes. Confitar en aceite a 70-80 °C durante 30 minutos y dejar reposar en el aceite.
Tempura de cerveza negra
- Mezclar todos los ingredientes asegurándonos que la cerveza se vierte fría. Dejar reposar en la nevera 5 minutos antes de usar.
Romescu navarro
- Asar los ajos en entero y quedaros con la pulpa. Introducir todos los ingredientes en el robot de cocina. Triturar hasta obtener una pasta no demasiado fina, la textura tiene que ser algo rugosa.
Jarabe de cerveza y alcachofa
- Tostamos en el horno las hojas de la alcachofa y las metemos en una olla junto a la cerveza negra. Cocemos hasta haber evaporado 3/4 partes de la cerveza. Colamos e incorporamos la glucosa y el azúcar, volvemos a llevar a hervor sin dejar de remover y dejamos reposar hasta su utilización.Cortamos las alcachofas en 4, rebozamos en la tempura y freímos a 180 °C durante 1 minuto. Extendemos un poco del romescu y dispensamos el jarabe de cerveza sobre las alcachofas.
La tempura de alcachofas con crema romescu y jarabe de glucosa de cerveza negra es una combinación perfecta de sabores y texturas. Con ingredientes frescos y un proceso de preparación detallado, puedes crear un plato exquisito que impresionará a tus invitados en cualquier ocasión.
Tempuras crujientes y sorprendentes
La tempura de cerveza negra combina una textura crujiente y un sabor inesperado. Esta técnica japonesa de fritura ligera, que implica sumergir ingredientes en una mezcla de harina y líquido antes de freírlos, adquiere un giro único al incorporar cerveza negra en la mezcla.
El uso de cerveza negra en la tempura aporta una profundidad de sabor inigualable. La rica y compleja amargura de la cerveza se infiltra en cada bocado, añadiendo un matiz maltoso y tostado que eleva el perfil de sabor del plato. Esta combinación de sabores contrastantes entre la dulzura de la tempura y el amargor de la cerveza crea una experiencia gustativa verdaderamente sorprendente.
Tempura de alcachofas
La tempura de alcachofa es una exquisitez culinaria que destaca la delicadeza y el sabor único de este vegetal. Al ser sumergida en tempura y frita, adquiere una capa dorada y crujiente, creando un contraste entre la textura exterior e interior. Esta técnica de fritura ligera de origen japonés preserva la frescura y la textura crujiente de la alcachofa, ofreciendo así una experiencia gustativa excepcional.
Preparar la tempura de alcachofa con crema romescu y jarabe de glucosa de cerveza negra es una opción culinaria que deleitará a aquellos que buscan nuevas y emocionantes experiencias gastronómicas. Esta receta combina sabores intensos y texturas crujientes para crear un plato verdaderamente memorable. Anímate a probar esta receta y descubre el placer de combinar ingredientes de alta calidad con técnicas culinarias innovadoras.


