

Pato con calabaza nixtamalizada y cereales
Material Necesario
- Bol
- Sartén
- Bandeja de horno
Ingredientes
Salsa de maíz tostado
- 2 unds Mazorca de maíz
- 25 gr/kg Almidón de patata caliente
- 5 gr/kg Sucroester
- 100 gr Mantequilla
Calabaza nixtamalizada
- 400 gr Calabaza
- 20 gr/kg Cal alimentaria
Chutney de calabaza
- 1 cda Azúcar
- 1 cda Miel
- 1 cda Salsa de soja
- 2 gr Jengibre polvo
- 50 ml Vinagre de manzana
Solomillo de pato escabechado
- 150 ml AOVE
- 100 ml Vinagre de vino
- 1 diente Ajo
- ½ cda Pimentón
- 2 unds Solomillo de pato
Emplatado
- 1 und Magret de pato
- 75 gr Cous cous mixto (rojo e integral)
- 50 gr Setas shimeji (o las de nuestra elección)
Elaboración
Salsa de maíz tostado
- Tostamos las mazorcas de maíz en el horno a 250 ºC durante 35 minutos. Sacamos del horno y las metemos en una olla cubiertas de agua a ras y dejamos cocer tapado 1 hora y media.
- En un vaso batidor metemos los granos de maíz con la mitad del agua de cocción y trituramos. Pasamos superbag y agregamos el almidón de patata caliente y el sucro. Subimos a hervor y apartamos del fuego, añadimos daditos de mantequilla progresivamente y los integramos. Ponemos a punto de sal.
Calabaza nixtamalizada
- Cortamos la calabaza en lingotes (o la forma que queramos) y reservamos los recortes de esta para el chutney. La sumergimos en una disolución de cal alimentaria y agua por 2 horas, removiendo la mezcla periódicamente. Enjuagamos los lingotes y asamos la calabaza 1 hora y 45 min a 150 ºC.
Chutney de calabaza
- Ponemos a cocer 35 minutos los recortes de calabaza con el azúcar, la miel, la soja, el jengibre y el vinagre de manzana. Escurrimos la calabaza y la ponemos en un vaso batidor con 3 o 4 cucharadas del jugo del chutney y guardamos en una manga o biberón.
Solomillo de pato escabechado
- Colocamos el aove, el vinagre de vino, el ajo y el pimentón en una cazuela pequeña, subimos a hervor e introducimos los solomillos. Apartamos del fuego tan rápido como veamos el primer hervor y guardamos tapado hasta el día siguiente en nevera.
Emplatado
- Planchamos el magret por la parte de la grasa primero, y lo terminamos en horno a 160 ºC –15 minutos. Sacamos un corte transversal para el emplatado.
- En la misma grasa que nos ha soltado el magret salteamos las setas, las retiramos y en esa misma grasa salteamos también el cous cous cocido. Templamos los solomillos de pato y colocamos unos cortes sobre el cous cous.
- En la base del plato colocamos la salsa de maíz, el magret y terminamos con unos puntos de chutney.
Notas
| Nutriente | Por porción |
|---|---|
| Calorías | ≈ 1.020 kcal* |
| Proteínas | ≈ 48 g |
| Grasas | ≈ 72 g |
| Grasas saturadas | ≈ 25 g |
| Carbohidratos | ≈ 48 g |
| Azúcares | ≈ 15 g |
| Fibra | ≈ 6 g |
| Sodio | ≈ 1.350 mg |
Pato con calabaza nixtamalizada y cereales: una interpretación gastronómica de la nixtamalización
Esta propuesta parte de productos reconocibles —pato, calabaza, maíz, cous cous y setas—, pero los lleva a un terreno mucho más técnico mediante diferentes transformaciones de textura, temperatura y acidez. El resultado no busca complicar por complicar: busca que cada elemento llegue al plato con una función muy concreta.
La protagonista técnica es la nixtamalización aplicada a la calabaza. Aunque el término suele asociarse inmediatamente al maíz y a la cocina mesoamericana, la utilización de soluciones alcalinas con hidróxido de calcio también se ha llevado a frutas y hortalizas para modificar su estructura y conseguir superficies más resistentes. Existen ejemplos gastronómicos documentados de calabaza tratada con cal para conseguir precisamente ese contraste entre una capa exterior firme y un interior que conserva una textura blanda.
Qué hace especial al pato con calabaza nixtamalizada y cereales
El interés del pato con calabaza nixtamalizada y cereales está en cómo utiliza una técnica conocida para resolver un problema muy concreto: conseguir que la calabaza mantenga su forma durante una cocción prolongada sin convertirse en una pieza completamente blanda. Es una diferencia pequeña sobre el papel, pero enorme cuando hablamos de cocina de precisión. Una calabaza asada convencionalmente tiende a perder estructura a medida que aumenta el tiempo de cocción; aquí, en cambio, se busca que el exterior actúe casi como una envolvente mientras el calor transforma el interior.
La nixtamalización tradicional consiste en cocinar o tratar el maíz en una solución alcalina de hidróxido de calcio, seguida de reposo, lavado y posteriores operaciones culinarias. Durante el proceso se producen cambios importantes en el almidón, las proteínas y las estructuras superficiales del grano. La literatura científica relaciona la técnica con fenómenos como la gelatinización del almidón y las interacciones entre calcio y componentes estructurales del alimento.
La nixtamalización aplicada más allá del maíz
Cuando esta lógica se traslada a una hortaliza rica en pectinas como la calabaza, el objetivo cambia. Ya no se pretende producir masa ni modificar un grano para posteriormente molerlo. Se busca controlar la estructura exterior del vegetal.
Ese es precisamente el atractivo del pato con calabaza nixtamalizada y cereales: la técnica deja de ser un procedimiento asociado exclusivamente al maíz y se convierte en una herramienta de textura. La cal alimentaria actúa sobre la superficie de la pieza y permite que posteriormente soporte el asado sin perder completamente su forma. La propia FDA identifica el hidróxido de calcio, Ca(OH)₂, entre las sustancias utilizadas en alimentación con funciones que incluyen agente reafirmante, regulador de pH y auxiliar de procesado.
Pato con calabaza nixtamalizada y cereales y el papel de la cal alimentaria
La clave está en entender que no hablamos simplemente de “poner cal a la calabaza”. La concentración, el tiempo de contacto, el lavado posterior y la materia prima condicionan el resultado. En la receta propuesta se utiliza una disolución de cal alimentaria durante dos horas, con agitación periódica, antes de lavar las piezas y llevarlas al horno.
Este paso es decisivo. El baño alcalino prepara la superficie de la calabaza para soportar el tratamiento térmico posterior, mientras que el interior conserva una estructura mucho más delicada. Es una técnica que exige precisión y, sobre todo, utilizar exclusivamente un producto específicamente destinado al uso alimentario. La regulación y seguridad de cualquier ingrediente dependen de su uso concreto y de las condiciones establecidas para ese uso.
El asado después de la nixtamalización
El paso por el horno termina de construir la textura. Después del baño alcalino y del lavado, la calabaza se asa a baja temperatura durante un periodo prolongado. Ese tiempo permite que el calor transforme progresivamente el interior mientras la estructura exterior mantiene la forma.
Aquí reside buena parte de la elegancia técnica del pato con calabaza nixtamalizada y cereales. La nixtamalización no es el resultado final; es la preparación que hace posible el siguiente proceso. Primero se modifica la estructura. Después se cocina. Finalmente, se integra en un plato donde esa diferencia de textura tiene sentido.
Por qué la nixtamalización funciona tan bien con la calabaza
La razón fundamental es estructural. Las investigaciones sobre nixtamalización muestran que los tratamientos alcalinos modifican componentes del alimento y afectan a propiedades como la gelatinización del almidón, la retención de agua y la textura. Aunque la aplicación sobre calabaza no reproduce exactamente el proceso tradicional del maíz, comparte una idea fundamental: utilizar un medio alcalino para provocar una transformación tecnológica del alimento.


