

Tosta de caballa con sus huevas, aguacate y mostaza
Material Necesario
- Cazuela
- Bol
- Superbag
- Batidora de mano
- Batidora de varillas
- Biberón
- Silpad
- Jeringuilla
- Máquina de vacío
Ingredientes
Caballa curada
- 1 und Caballa
- 1 und Huevas de caballa
- 30 ml Bangola Salsa de soja
- 70 ml Agua
- Sal gorda
- AOVE
- Azúcar
Perlas de mostaza
- 100 gr Mostaza
- 200 ml Agua
- 12 gr/L Agar – agar
- Aceite de girasol
Merengue seco de piña
- 300 ml Zumo de piña
- 5 gr Piña en polvo
- 100 gr/L Albúmina
- 10 gr Azúcar
Gel de suero de queso
- 150 gr Queso curado
- 200 ml Agua
- 8 gr/L Agar-agar
Toques
- Aguacate
- Pétalos de caléndula
Elaboración
Caballa curada
- Limpiamos la caballa para obtener los lomos limpios sin espinas y las huevas. Dejaremos los lomos curando en sal gorda 3 horas en cámara, posteriormente los limpiaremos y envasaremos al vacío con la bángola Guthaus.
- Pasado 2 horas escurriremos los lomos y los conservaremos en aceite. En el caso de las huevas las curaremos 3 horas en una mezcla de sal y azúcar, en el momento de montaje plancharemos las huevas.
Perlas de mostaza
- Mezclamos el agua con la mostaza y el agar – agar, calentamos hasta hervor. En un aceite de girasol que habremos guardado en la nevera con anterioridad dejamos caer gotas de la mezcla caliente de mostaza y agar – agar con ayuda de una jeringuilla. Cuanto más frío este el aceite mejor se formarán las perlas.
Merengue seco de piña
- Mezclamos todos los ingredientes y montamos a punto de nieve. Estiramos la mezcla sobre un silpad con un grosor aproximado de medio centímetro y deshidratamos a 50 °C 12 horas. Cortamos unos rectángulos de 2 cm X 5 cm.
Gel de suero de queso
- Hervimos el agua junto al queso durante 30 minutos. Escurrimos con ayuda de una superbag hasta quedarnos solo con la parte líquida, añadimos el agar – agar y calentamos. Dejamos gelificar en nevera y trituramos hasta hacer un gel.
- Cortamos en juliana el aguacate y lo estiramos sobre la tabla, cortamos con la forma del merengue y colocamos encima. Seguimos con unos trozos de caballa fileteada, las huevas planchadas y las perlas de mostaza. Acabamos con 2 puntos del gel de queso y unos pétalos de caléndula para decorar.
Vídeo
En el mundo de la gastronomía, pocas experiencias son tan gratificantes como descubrir un plato que fusiona ingredientes de manera magistral. La tosta de caballa, con sus huevas, aguacate y mostaza, es precisamente ese descubrimiento culinario que merece ser explorado con detenimiento.
La tosta de caballa: Un paseo por los sabores del mar
Desde el primer bocado, la tosta de caballa nos sumerge en un mar de sabores frescos y vibrantes. La caballa, con su sabor característico y su textura suave, se convierte en el protagonista indiscutible de este plato. Su carne, curada con esmero, adquiere una profundidad de sabor única, que se complementa a la perfección con la delicadeza de las huevas.
La combinación perfecta: aguacate y mostaza
Pero la magia de esta tosta no se detiene ahí. El aguacate, con su cremosidad y su sabor suave y untuoso, aporta un contrapunto refrescante que equilibra la intensidad de la caballa. Por su parte, la mostaza añade un toque de picante y complejidad, potenciando el plato.
El arte del montaje: Una experiencia visual y sensorial
No podemos hablar de la tosta de caballa sin mencionar su presentación impecable. Cada elemento se dispone con cuidado y precisión sobre una base de pan tostado, creando una obra de arte culinaria que despierta tanto el apetito como la curiosidad.
La frescura de la caballa se combina a la perfección con la suavidad del aguacate y la intensidad de la mostaza, creando una experiencia gastronómica que deja una impresión duradera. Ya sea como aperitivo o como entrante, esta tosta nunca deja de sorprender y enamorar a quienes tienen el privilegio de probarla.


