

Patata dauphine con tomate y anchoa
Material Necesario
- Cazo
- Bol
- Colador
Ingredientes
- 250 gr Patatas
- 50 ml Agua de cocción de las patatas
- 1 ud Yema de huevo
- 20 gr AOVE
- Salsa de soja
- Salvia hoja
- Almidón de patata frío
- Anchoas
- Tomate en polvo
- Isomalt
Elaboración
- Cocemos las patatas enteras en agua con sal.
- Pelamos y trituramos o pasamos por el pasapurés. Mezclamos en un bol el puré de patata previamente colado con un chorrito de salsa de soja, el aceite de oliva, el agua de cocción de las patatas, una yema y una pizca de salvia, Ponemos a punto de sal y pimienta y añadimos el almidón de patata frío mientras mezclamos hasta que coja cuerpo suficiente como para manipular la masa.
- Con las manos hacemos una forma alargada con la masa de patata y freímos en abundante aceite vegetal a 180ºC hasta que tome un color dorado. Dejamos enfriar en papel absorbente.
- Derretimos el isomalt y lo dejamos atemperar hasta poder realizar unos hilos finos con ayuda de una cuchara y nuestras manos.
- Colocamos la patata dauphine, espolvoreamos tomate en polvo, colocamos una anchoa sobre esta y por último acabamos con unos hilos de isomalt.
Vídeo
Las patatas dauphine, por sí solas, ya son una delicia. Sin embargo, su verdadero encanto se revela en la intrigante combinación de sabores que surge al añadir anchoa y los dulces hilos de isomalt. Esta fusión única crea una experiencia única en este bocado y hace que las patatas dauphine destaquen aún más.
El almidón de patata actúa en frío para otorgar una estructura sólida que proporciona firmeza a la preparación. Su capacidad para absorber líquidos, formar geles y resistir el calor lo convierte en un componente valioso en la creación de platos como la patata dauphine, donde la consistencia es fundamental para el éxito del resultado final.
La anchoa: un toque de intensidad
La anchoa potencia la complejidad de la patata dauphine. Su perfil salado y lleno de sabor contrasta maravillosamente con la neutralidad del puré de patata, creando un original aperitivo. La anchoa no solo aporta sabor, sino que también intensifica en general este bocado.
Dulzura equilibrada de los hilos de isomalt
La adición de hilos de isomalt introduce una dulzura sutil y equilibrada a la patata dauphine. Estos hilos, derivados de la cristalización del isomalt, no solo son visualmente atractivos, sino que también añaden un componente de sabor distintivo. La dulzura ligera contrasta con la fuerza de la anchoa, creando una armonía en cada bocado.
Presentación visualmente atractiva de la patata dauphine
Además de la combinación de sabores, la incorporación de anchoa y los hilos de isomalt también contribuye a la presentación visualmente atractiva del plato. Los colores vibrantes y la disposición cuidadosa de los elementos añaden un toque sorprendente.

