

Snack de foie y vermut
Material Necesario
- Batidora eléctrica
- Cazo
Ingredientes
- 160 gr Micuit o paté de foie
- 350 ml Vermut rojo
- 7 gr/L Carragenato Kappa
- Regaliz negro
Elaboración
- Con unos guantes de latex deshacemos el micuit o el paté de foie y en frío hacemos bolitas de unos 40 gr. Las llevamos al congelador al menos 2 horas.
- Trituramos la dosis proporcional de carragenato kappa en el vermut y lo hervimos hasta que desaparezca el olor a alcohol. Apartamos del fuego.
- Trascurrido el tiempo en el congelador de las bolas de micuit las pinchamos con un palillo y las sumergimos brevemente en la mezcla de kappa y vermut mientras esta siga caliente.
- Enseguida se formará una cobertura de gelatina. Para acabar le pinchamos un palillo hecho con regaliz negro en la parte de arriba.
Notas
| Valor nutricional | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Calorías | 220 kcal |
| Grasas totales | 19 g |
| Grasas saturadas | 7 g |
| Carbohidratos | 6 g |
| Azúcares | 4 g |
| Proteínas | 6 g |
| Sodio | 180 mg |
Puntos clave del plato
- Aperitivo elegante y visualmente espectacular.
- Textura suave en el interior, recubierta con un glaseado firme y brillante.
- Preparación sencilla con ingredientes accesibles.
- Puede hacerse con antelación y servirse frío.
Snack de foie y vermut — Sencillez que deslumbra
Hay recetas que enamoran sin decir una palabra. Este snack de foie y vermut es una de ellas. No hace falta ser chef ni tener mil utensilios. Solo un poco de ganas, buena materia prima y ese placer de preparar algo que, a simple vista, parece salido de una cocina profesional.
Todo empieza con el foie, suave y untuoso, que se convierte en pequeñas bolitas que reposan en el congelador. Mientras tanto, preparas el vermut, lo calientas despacio, y ese aroma a hierbas, a madera y a vino dulce va llenando la cocina.
El truco —porque siempre hay uno— está en el carragenato kappa. Este ingrediente, que parece sacado del mundo de la alta cocina, es en realidad sencillo de usar. Le da al vermut una textura firme y brillante, como si lo hubieras glaseado con cristal líquido. Lo sumerges, lo sacas, esperas un segundo… y la magia ocurre ante tus ojos.
El resultado es un bocado pequeño, delicado, lleno de contrastes. La suavidad del foie se mezcla con el toque amargo y especiado del vermut. Es intenso, elegante, y a la vez muy fácil de preparar. Lo haces una vez, y ya estás pensando en repetirlo.
Lo mejor de todo es cómo te hace sentir. Ese momento en que ves las esferas terminadas, perfectas, relucientes, y piensas: “esto lo he hecho yo”. No hay mayor satisfacción. Cocinar así no es solo seguir una receta, es jugar, probar, disfrutar del proceso.
✨ Haz la prueba. Dedica un rato a prepararlo y deja que la sorpresa haga el resto. Verás cómo el carragenato kappa se convierte en tu nuevo aliado para dar ese toque profesional que transforma algo sencillo en algo realmente especial. Porque al final, la cocina también va de eso: de crear momentos que se saborean, se recuerdan y se comparte


